Huertas Magaña, de Akil la única que produce sapotáceas
Última actualización el Viernes 05 de Febrero de 2010 17:07 Escrito por Administrator Viernes 05 de Febrero de 2010 16:42
Plantas nativas no son aprovechadas
Fuente: Diario de Yucatán
Fecha: 2 de febrero de 2010
Pese a que son plantas nativas, en la entidad no se aprovecha la producción de mamey, chicozapote, caimito, canistel y chooch o zapote blanco, frutas de gran demanda en otras zonas del país.
Estas frutas clasificadas como sapotáceas se dan en Yucatán en siete municipios casi de manera natural, pero sin que hasta ahora haya una producción formal de campesinos y empresas que se dedican a la agricultura.
Lo anterior se dio a conocer en la inauguración del I Simposio Internacional de Sapotáceas, que se realizó ayer en el Instituto Tecnológico de Conkal. El evento concluye mañana miércoles y participan países como Colombia, Guatemala, EE.UU. y México, y asistirán 22 investigadores dedicados al estudio de las sapotáceas, así como 30 productores de Guerrero y 20 de Chiapas, todos del Sistemas Nacional de Recursos Fitogenéticos. Durante el evento se realizó la firma de colaboración y cooperación para el fomento de las sapotáceas en Yucatán.
La huerta Magaña, de Akil, es la única empresa que incursiona en la producción formal de estas frutas; sin embargo, en opinión de Daniel E. Cituk Chan, profesor titular de área de Recursos Fitogenéticos del Instituto Tecnológico de Conkal, no hay más proyectos concretos y todo se reduce a intentos de producción masiva o cosechas familiares de algunos campesinos.
Cituk indicó que hay mercado suficiente para vender en otras ciudades del país: Cancún, ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, que tienen un gran consumo en esos productos. El mercado extranjero también es una opción, pero la dificultad actual para enviar la producción es que los países foráneos exigen calidad y requisitos que no se cumplen con lo que se cosecha en Yucatán.
El profesor explicó que, para que sea calidad de exportación, se requiere que la producción sea de granjas certificadas, para lo cual tendrían que pasar ocho años después de sembrar los árboles seleccionados y “aprobados”.
Por su parte, el secretario de Fomento Agropecuario y Pesquero, Alejandro Menéndez Bojórquez, aseguró que este foro representará un buen ejercicio para establecer un sólido punto de partida hacia un futuro inmediato de la comercialización de las sapotáceas que se cultivan en siete municipios del Estado: Muna, Ticul, Dzan, Tixméuac, Peto, Oxkutzcab y Akil, siendo estos dos últimos los de mayor producción, pues por hectárea generan 26 toneladas de frutas.
Sin embargo, Cituk Chan manifestó que el principal enemigo de las sapotáceas es la “mosca de la fruta” que deja su larva, por lo que se requiere crear viveros certificados; pero ese proceso tarda varios años.— Martha Chan Dzul














